Asumieron ayer los nuevos concejales y diputados para el período constitucional 2012-2015, y aunque a su posesión usualmente no se le dé tanto despliegue, hay que reconocer que se trata de un hecho de una trascendencia tan importante como la toma de juramento de los alcaldes y los gobernadores, pues son estas corporaciones las encargadas de estudiar, aprobar o rechazar las iniciativas de los gobernantes y de ejercer el control político sobre ellos y sus administraciones.
Es imposible pensar en el desarrollo de un ente territorial sea municipio, distrito o departamento, sin involucrar a la respectiva corporación, pues es allí donde se definen los grandes proyectos; en ese sentido, el nuevo Concejo de Cali y la nueva Asamblea del Valle del Cauca tienen grandes retos, pues tanto el Departamento como su capital tienen muchas necesidades y pocos recursos, y de las definiciones que los cabildantes y los asambleístas hagan durante el estudio y trámite de los planes de desarrollo y de los presupuestos dependerá en gran medida el éxito de las gestiones del alcalde y del gobernador.
Si los proyectos se aprueban o se rechazan a partir de estudios juiciosos, basados en consideraciones exclusivamente técnicas y no políticas, pensando en el desarrollo del Municipio y del Departamento, y si el control se ejerce con independencia y sin ninguna otra intención que la de ejercer veeduría, el Concejo y la Asamblea pueden aportarle mucho a la ciudad y a la región.
Además de esto, es mucho lo que pueden hacer los concejales y los diputados si estimulan la inversión en Cali y el Valle con creación de normas para atraer capital privado y propicien la creación de empresas, esto es fundamental para generar oportunidades laborales, que son la vía más rápida y directa para mejor la calidad de vida de todos.
Los retos del Concejo y la Asamblea son grandes, por lo tanto, a estas corporaciones y a sus integrantes hay que rodearlas, porque como se dijo ayer en este mismo espacio en referencia a los nuevos gobernantes: si les va bien, al pueblo le va bien.



