Luego de condenar los atentados contra la infraestructura eléctrica en el suroccidente colombiano, el Presidente Juan Manuel Santos le ordenó a su ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, y a los altos mandos militares, despachar desde Cali y tomar las medidas para evitar que estos hechos se sigan produciendo.
El primer mandatario no descartó que situaciones similares como los atentados en poblaciones como Cajibío y Tuluá puedan replicarse en otras regiones.
En alerta se declararon las autoridades ante la intensificación de los atentados contra la red eléctrica nacional en el suroccidente colombiano.
Los hechos de orden público ocurrieron en los departamentos de Nariño, Cauca y Valle, donde cientos de familias se quedaron sin el servicio de energía.
El primer hecho ocurrió el pasado jueves, cuando las Farc hicieron explotar dos carros bombas en la subestación eléctrica La Cabaña, ubicada en Caloto.
Este viernes, técnicos de la Central Energética de Occidente, trabajaron desde la noche anterior reparar los daños y devolverle el servicio de energía a los parques industriales y los municipios Corinto y Miranda.
A este atentado se agrega otros dos en las zonas rurales de Piendamó y Timbío contra torres de energía.
Además, un carro bomba explotó en la madrugada de este viernes contra el puente sobre el río Piendamó, dejando incomunicada el suroccidente colombiano.
La explosión dañó la estructura del puente, por lo que las autoridades habilitaron una vía alterna, mientras los ingenieros de Invías hacían una inspección a los daños.
Al caer la noche, se había abierto un carril para que pudieran pasar los vehículos que se desplazan por esta carretera internacional.
El comandante de la policía Cauca, Coronel Ricardo Alarcón, manifestó que el vehículo que fue utilizado en el puente, fue robado en Cali.
Además indicó que dos viviendas de la zona resultaron afectadas.
El oficial recordó que en la zona opera la columna “Jacobo Arenas” de las Farc.
Tumaco se quedó sin el servicio de energía por la voladura de tres torres del sistema de interconexión eléctrica en los sectores de Indasabaleta y El Gualtal.
En los atentados un indígena resultó herido.
La empresa Cedenar informó que la reparación de los daños puede durar siete días.
Garantizan servicio
Luego de conocer los atentados contra la infraestructura eléctrica en zona rural de Tuluá, el gobernador encargado del Valle del Cauca, Jorge Homero Giraldo dió un parte de tranquilidad a la comunidad del centro del Valle del Cauca, quien indicó que la fuerza pública ya tiene controlado el sector y que el hecho no generará interrupciones o irregularidades en la prestación del servicio de energía eléctrica.
Según indicó Oscar Iván Zuluaga, gerente de la Epsa, fueron atacados cono explosivos la microcentrales del Alto Tuluá, que fue puesta en operación en mayo pasado, y la del Bajo Tuluá, que se encuentra en construcción.
El gerente indicó que el Comando de la Tercera Brigada le informó que guerrilleros de las Farc se tomaron las microcentrales y después les colocaron explosivos.
En la del Bajo Tuluá, indicó Zuluaga, los guerrilleros quemaron varios de los vehículos de la firma que desarrolla la obra.
Por otra parte, cerca de 400 mil usuarios de energía se quedaron sin el servicio en Buenaventura, al parecer por un atentado terrorista contra una torre de energía que abastece el municipio.
La Epsa solicitó acompañamiento de la fuerza pública para que sus técnicos puedan ingresar al área donde ocurrieron los hechos y reparar los daños.
Mientras tanto, las autoridades determinaron medidas como Ley Seca y suspensión al porte de armas.
En el municipio de Jamundí, dos torres de energía también fueron derribadas.
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