Jugar con un cachorro es más que una gran diversión. La manera en que juegas con tu mascota puede afectar en su futuro comportamiento. Tu tarea es elegir los juegos que ayudarán al adiestramiento de tu cachorro y evitar aquellos que puedan crear problemas de conducta cuando madure.
Si tú o los miembros de tu familia juegan con tu cachorro al “tira y afloja”, están jugando un juego agresivo que incita a la competencia entre el cachorro y su dueño. El juego de tira y afloja le da oportunidad a tu cachorro de establecer una posición de dominancia. Muchos cachorros juegan a tirar de la ropa y de objetos de la casa y no pueden distinguir entre los objetos permitidos de aquellos que no lo están.
A los niños les seduce especialmente jugar con el cachorro a la “persecución”. Esto es totalmente opuesto a la orden “ven”, una de las órdenes más importantes que tu cachorro debe aprender. Si le das la orden “ven” a un cachorro al que se le ha motivado jugar a la “persecución”, va a saltar con sus patas delanteras, mover la cola como si le dijeras “atrápame”.
Algunos cachorros tienden a ser mordedores. Si le permites que muerda mientras juegan le reafirmarás este mal hábito. Nunca muevas tus dedos o manos como un juego ni lo incites a atacar. Estos “juegos de ataque” pueden parecer divertidos cuando tu cachorro es pequeño, pero lograrás tener un perro adulto que muerda.
Estrés por calor
Aunque cualquier perro puede sufrir de estrés por calor, algunos perros son más proclives, como los cachorros y los perros geriátricos.
También sufren estrés por calor perros adultos recientemente trasladados de climas fríos a climas cálidos, y aquellos de razas de hocico corto como el Bulldog y Dogo, que normalmente tienen dificultades para respirar y jadear, pues no pueden disipar el calor del cuerpo tan bien como otros. También los perros con sobrepeso porque el aislamiento de las capas de grasa reduce la radiación de calor a través de la superficie del cuerpo.
Los perros con desórdenes cardiovasculares o respiratorios pueden afectarse con el calor bajo condiciones que no serían peligrosas para otros perros normales.
Los perros que han recibido recientemente cortes de pelo excesivos pueden ser víctimas de insolación y son susceptibles de varios tipos de estrés por calor como otros perros.
El agotamiento o la postración por el calor pueden ocurrir siguiendo a exposiciones prolongadas a calor intenso y un duro esfuerzo. La deficiencia de sal puede contribuir al agotamiento por calor, el cual se desarrolla menos rápidamente que el golpe de calor y se caracteriza por la fatiga, debilidad muscular y colapso circulatorio.
El agotamiento por calor no es común en perros pero puede ocurrir como una complicación de una enfermedad cardiovascular.









